Poesía

Como el Partir de un Barco

“Es el recuerdo, padre,
de tu clara agonía.”
Carlos Augusto León

Ya todo está más claro.
Como la tierra después de la lluvia
son los ojos después de las lágrimas.
El viento hace cantar
una vez más los árboles,
pero en la madrugada
tienen distinta voz las antiguas campanas.
 
Partió un barco.
El ancla la levaron las manos más amadas.
Era un mar transparente, rumbo y ola,
donde flotaba un suave rostro pálido
y una playa del tiempo
que se quedaba atrás con nuestro llanto.
 
Que se quedaba con nuestro silencio,
con nuestra música olvidada y quieta,
con los libros cerrados,
con los cuartos vacíos,
con esta soledad que nos asalta
cuando despierta el día sobre lechos intactos.
 
Las horas vuelven otra vez, iguales.
Todavía hay caminos con rosales y pájaros,
los niños ríen en la calle
y los viejos martillos clavan maderas nuevas.
 
La muerte en nuestra casa cumplió su fiel palabra.
Todo fue tan sencillo como el partir de un barco.

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