Poesía

Palabras de la Ausencia

I
Esta noche la lluvia
rompe contra los árboles su abanico de vidrio
La carta de la madre
me dice cosas tiernas de la casa distante:
“Llamaron a la puerta
igual que tú llamabas al volver por las tardes.
Cuando encuentro tus libros
me parece que has vuelto y que voy a besarte”
 
II
Madre, cuando despierto
me dice buenos días la verde luz del Ávila.
Y los pájaros cuentan
que amaneció la niebla sobre los apamates.
Porque todos los ríos
me llaman con la letra sonora de sus aguas
Aquí estoy aprendiendo
nombres que tienen gusto de níspero y manzanas.
 
III
Desde aquí tu ciudad es más cierta y más honda.
Me dibuja en el alma su perfil de montañas.
El escudo del tiempo la defiende de olvidos
por sus águilas negras y sus dulces granadas.
Yo recuerdo sus calles, largos hilos de bruma
que febrero enredaba con agujas de insomnio
Y sus parques de mayo con sonrisas de niños
y los altos balcones rumorosos de junio.
 
IV
Por tu voz de campana matinal que me aguarda
y mi flecha de sueños que se rompe en el arco
Esta noche de lluvia mis palabras te buscan
por la casa desierta, donde faltan mis pasos.

Imprimir Correo electrónico