Biografía

María Vieira White nació en Manizales, capital del departamento de Caldas en 1922. Ha vivido en Bogotá durante la mayor parte de su vida. Es miembro de número de la Academia Colombiana de la Lengua y correspondiente de la Real Academia Española. Es poeta, ensayista, periodista, catedrática y relacionista pública.

Testigo excepcional de la historia política y cultural colombiana, Maruja Vieira (bautizada así por el poeta Pablo Neruda) fue una de las pocas mujeres que logró abrirse paso en el mundo literario y profesional de su tiempo. Formó parte de movimientos literarios (v. gr. Los Cuadernícolas) y de círculos periodísticos colombianos y venezolanos. Fue una de las pocas contertulias femeninas de cafés como El Automático de Bogotá. Se destacó como defensora de los derechos de las mujeres y como una de las primeras en ocupar cargos ejecutivos en su país. Maruja Vieira fue la primera presentadora colombiana que tuvo la televisión venezolana. Gestora cultural y docente preocupada por la formación de las nuevas generaciones, ha propiciado espacios de formación de todos los jóvenes poetas; en particular, ha apoyado a mujeres que empiezan a dejar oír su voz.

Maruja Vieira inició su carrera literaria en 1946 con la publicación de sus primeros poemas en el suplemento literario de El Tiempo, en Bogotá. Son sus libros: Campanario de lluvia; Los poemas de enero; Poesía; Palabras de la ausencia; Clave Mínima; Mis propias palabras; Tiempo de Vivir; Sombra del amor; Todo lo que era mío; Los nombres de la ausencia; Todo el amor; Ciudad remanso, Popayán.

Su trayectoria literaria, iniciada con Campanario de Lluvia (1947), nos evoca su ciudad natal y su infancia: “Era blanca mi casa, con ardientes geranios que cifraban la luz en las altas ventanas…”. Luego, su poesía nos refleja los años vividos en Bogotá, ciudad a la que fue traída siendo niña y que marcó su vida para siempre: “Desde aquí mi ciudad es más cierta y más honda, / me dibuja en el alma su perfil de montañas, / el escudo del tiempo la defiende de olvidos, / por sus águilas negras y sus dulces granadas…

Los sucesos del 9 de abril en el Distrito Capital, que convulsionaron al país y marcaron el inicio de una devastadora violencia, dejaron una huella indeleble en la joven poeta: “Antes estaban lejos, casi desconocidos, / el combate y el trueno. / Ahora corre la sangre por los cauces iguales del odio y la esperanza…”. Estos acontecimientos orientaron el viaje de Maruja Vieira a Venezuela: “…la quietud del encuentro / con lluvia en los cristales. / Simple, sencillo, tierno, / ¡todo lo que era mío se me quedó tan lejos!”.

Venezuela acogió a Maruja Vieira con amor. Allí tuvo la oportunidad de trabajar con el director de cine Román Chalbaud y con Alberto de Paz y Mateos en la televisión. Conoció a algunos de los más destacados intelectuales latinoamericanos de la época, entre ellos Alejo Carpentier, Arturo Uslar Pietri y Miguel Otero Silva, con quienes sostuvo profunda amistad.

De regreso a su país, Maruja Vieira se radicó en Popayán, “ciudad remanso donde se aquieta la amargura…”; capital del Cauca en la que trabajó como librera en su propio negocio: la Librería Guillermo Valencia. Luego, trasladada a Cali en 1959, contrajo matrimonio con José María Vivas Balcázar, quien falleció de manera repentina el 15 de mayo de 1960. Su amor por el profesor, poeta y periodista caucano, ha durado para siempre: “Todavía / la frágil quemadura de una lágrima / borra la luz del árbol. / Todavía / cerca del corazón se detiene la vida / cuando te nombra alguien. / Todavía te amo…”. De su matrimonio quedó una hija, Ana Mercedes Vivas, escritora también y comunicadora organizacional. Tras la muerte de su esposo, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) la designó como directora de relaciones públicas para los departamentos del Valle, de Cauca y de Nariño; esa posición fue ocupada por Maruja Vieira durante trece años.

En 1977 se radicó de manera definitiva en Bogotá. Allí fue editora cultural de la revista Guión y más tarde se desempeñó como asesora de la dirección del Instituto Colombiano de Cultura (Colcultura), entidad precursora del Ministerio de Cultura de la que fue luego jefe de comunicaciones. Al término de esta importante labor, Maruja Vieira se dedicó por muchos años a sus cátedras de Literatura Universal, Literatura Latinoamericana, Literatura Española y de Relaciones Públicas, en las universidades Central y de La Sabana.

Temáticas en la obra de Maruja Vieira

Figuras amadas de amigos y la presencia inolvidable de Enrique Uribe White, quien fuera su guía y mentor literario, llenan su poesía: “Navegará siempre en la noche / recorriendo la Vía Láctea, / señor de sombras y de música, / de rompecabezas y máquinas”.

También los viajes: “Mi vecina del bus de Roma / tendría dieciséis años / y llevaba en las manos la Divina Comedia en italiano. / (…) ¡Mi vecina del bus de Roma era La Primavera! / Simonetta Vespucci de bluyines desprendida del cuadro, / para vivir en la memoria de Florencia, de Roma, / del otoño y la lluvia / en ese territorio paralelo donde habita el misterio.

Su preocupación por la Tierra: “La lluvia del Apocalipsis atómico / disuelve el rostro de las estatuas. / (…) El viento / se ha declarado enemigo del bosque. / (…) Hombres azules / defienden los ríos. / Hombres verdes / defienden los árboles. / ¡La vida ganará la batalla!”.

Hoy, a sus 91 años, Maruja Vieira no es una artista encerrada en una torre de marfil. Le duele Colombia y así lo expresa en poemas como Los desplazados: “Llegaron cantando / y sembraron / en el cemento árido. / Celebraron / los ritos del amor / y del respeto a las semillas. / A cada una de las parcelas / que inventaron / le pusieron el nombre / que dejaron atrás, en el campo. / Ahora fue así. / ¿Y mañana, / cuando sepan / que no los vieron, / que no los escucharon, / que los olvidaron? / Mañana…”.

Con el paso de los años, la poesía de Maruja Vieira ha adquirido también una asombrosa capacidad para el divertimento y la sorpresa, lo cual puede verse en su poema Los 85: “A los 85 estamos descaradamente vivos (…)”.

En su faceta periodística, Maruja Vieira escribió durante muchos años la colaboración “Columna de Humo” en el diario El Espectador. Fue también colaboradora en El Nacional, El Heraldo y El Universal de Caracas; columnista de El País en Cali; crítica teatral del periódico El Siglo en Bogotá; editora cultural de la revista Guión y colaboradora de la revista Aces, entre otras publicaciones periódicas. Fue socia fundadora del Círculo de Periodistas de Bogotá, la principal agremiación periodística del país. Como directora de los programas de Radio Mundo Cultural, mismos que mantuvo en las emisoras colombianas por más de veinte años, divulgó de manera consistente las grandes voces de la Literatura Hispanoamericana.

Maruja Vieira fue fundadora de la nueva etapa del PEN Club, de la que fue secretaria general en nuestro país durante doce años.

Reconocimientos

La trayectoria de Maruja Vieira ha sido reconocida en su país con la Gran Orden de la Cultura del Ministerio de Cultura de Colombia, con la Medalla Simón Bolívar del Ministerio de Educación Nacional y, en dos ocasiones, con la Medalla Honor al Mérito Artístico del Distrito Capital.

Recibió la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral de Chile en grado máximo, de manos del presidente Ricardo Lagos. El departamento de Caldas la condecoró con la Orden Alejandro Gutiérrez y la Alcaldía con el Escudo de Manizales, en el grado de Comendador. Por su trayectoria literaria y su tarea como docente y gestora en el Distrito Capital, el Concejo de Bogotá le otorgó la Orden Civil al Mérito José Acevedo y Gómez, en el grado Cruz de Oro.

En 2004 ganó el Premio Mujeres de Éxito en la categoría de Arte y Cultura. Por su excepcional contribución en vida y obra, al desarrollo de la cultura y del Movimiento Iberoamericano de Narración Oral Escénica, en el año 2007 fue distinguida con el Premio a la Oralidad de la Cátedra de Narración Oral Escénica de Iberoamérica. En 2009 recibió el Premio Erato de la Corporación Arte y Poesía en la Calle, del municipio de Sabaneta en Antioquia. En 2010 fue homenajeada por la Editorial Caza de Libros en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, como la poeta viva más importante del país. En 2012 las poetas jóvenes de Bogotá le rindieron homenaje en el Gimnasio Moderno. El 1 de noviembre de 2013 le fue otorgado el Premio Nacional Vida y Obra por el Ministerio de la Cultura de Colombia. En el 2015 fue reconocida con el Premio Homenaje a Artistas y Gestores Culturales, en el área de Literatura, de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deportes de Bogotá.

La poesía de Maruja Vieira ha sido traducida al inglés, francés, alemán, griego, húngaro, italiano, ruso y gallego, y figura en innumerables antologías de poesía hispanoamericana. La poeta ha representado a Colombia en diferentes festivales nacionales e internacionales.

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